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Disleyda – Regalito

Cada Diciembre esperamos regalos: de los abuelos de los padres, amigos secretos hasta de los jefes, a eso nos acostumbran desde pequeños a veces son costosos o son caprichos, a veces son útiles otras no tanto, detalles o exuberantes: Pero un regalo de la vida? Una vida espontanea que se autoregala?

Diciembre 2012:

“Hola! Aquí abajo! Juego con tu zapato, lo muerdo y no me atrapas! Me gusta tu olor! Oye me das algo? Juega conmigo…“  Por un momento bajo la mirada y me topo con una pulguita de 1 mes aproximadamente entorpeciendo mi caminar y ocurre un destello de amor y clic que relaciono con el de una madre al ver a su hijo nacer y viceversa, o cuando dos personas se enamoran. Mi amiga que observa la situación me dice: .- Los perros escogen a sus amos (con aquella voz de experiencia y sobriedad que asusta) definitivamente bajé a acariciarla y a entablar una conversación entre gestos y preguntas que le hacía a las personas del puesto de la policía donde nos encontrábamos solventado una situación que llamo causal. .- Se llama Samanta; me dijeron, es la última de una camada que abandonaron hace unos días porque a la perra de raza de una Señora la embarazó un perro callejero, y los demás han sido arrollados en la autopista otros consiguieron dueño; te la puedes llevar prosiguieron. Wow! En mi cabeza se hizo un remolino de dudas: Un perro en el apartamento? El piso flotante? Mis continuos viajes? Mis salidas cada fin de semana? Y la comida? Y el desastre? La responsabilidad?. Solo alcancé a decir: .- lo voy a pensar y paso mañana y me alejé de aquel sitio donde dejaba un corazón con patas partido por mi frialdad.

La noche y la mañana del siguiente día se hicieron eternos, como sabemos la Cota mil cierra para actividades recreativas y yo aproveche consultar con mis hermanas mayores la decisión que estaba tomando, para saber si podía contar con su apoyo en caso de que no lograra cambiar mi vida a favor de la nueva etapa responsable que iba a tomar, luego estaba puntualita con un champú antipulgas (es casi que el primer paso al tomar animalitos de la calle para no contaminar la casa) esperando la apertura de la calle para buscar a un animal que robó mi atención.

Ya en casa, debemos darte un nombre no soy partidaria de que las mascotas usen nombres de personas y justamente en ese momento de mi existencia ella era un regalo de la vida para mí, así no más le dije #Regalito y volvió a verme con esos ojos que atraviesan muros de indiferencia; listo contra todo “analista del nombre y cuestionador por el género”.  Bueno comienza la tarea buscar información, preguntar, volverte loco, llorar si vomitaba, llevar al médico hasta por una simple diarrea, aguantar sus lloros y episodios de angustia cada noche porque despertaba cada dos horas llorando, pero muy importante el comportamiento: ese huracán destrozo cada zapato, cada teléfono, cada bolsa de basura, cada mueble, 3 camitas (las suyas claro) el fulano piso marcado de orine, en fin hizo que parte de mi sintiera que la decisión de llevarla a casa no había sido buena idea, tal como lo esperaba mis hermanas me ayudaron pasaba un mes en cada casa lo que asumo complicó todo porque los hogares eran totalmente distintos y llegaba a la mía más desordenada que nunca; entonces a los 3 meses me recomendaron ir a un sitio donde se reúnen personas con sus dueños y hacen entrenamiento grupal mi salvación, pensé; por un mes asistimos hasta q nos dijeron .- lo sentimos tu perra es muy pequeña e inestable, desordena a la manada preferimos asistas cuando ésta crezca un poco y entienda. Toqué otra organización de entrenamiento y la misma solicitaba un examen tipo propedéutico para analizar el ingreso de la mascota; tuve un signo de interrogación en mi cara por largo rato. Otras personas me dijeron: ­.- es que los mestizos no cuentan con la información precisa y pura en sus genes de una raza en particular para aprender; WOW eso si puso mis esperanzas por el piso.

Regalito creció pero no volvimos a ningún sitio; en cambio descubrí que la soledad, tiempo de ocio, malacrianza  y falta de carácter de mi parte eran agentes que influyeron en sus arrebatos, su mala comida y desastres que yo llamo emocionales de modo que Leí el libro de Cesar Millán, hice el intento de aprender pero no cumplía su orden (ejercicio-disciplina-cariño) así que no aplicaba completamente su doctrina…  Por fin llegaron personas a hacerle compañía en casa por un largo rato en donde se evidenció un stop a los desastres continuos, la esterilizamos para una vida más saludable y  regulación de las hormonas aparte de evitar enfermedades, empezamos paseos programados y con órdenes que cambiaban según quien la llevara (ordenes orales que la confundían imagino) para ella no sabía si SIT, SENTADO, SIENTA, ABAJO era un párrafo que la confundiría mas pero igual bajaba su colita y posaba de lo más linda como si no partiera un plato pero bastaba soltarle la correa no había una orden AQUÍ, VEN, JUNTO, NO que valiera para que ella no se le abalanzara sobre otros  perros  vecinos terminaran peleando y yo apenada por supuesto porque mi dulcito, mi pan, mis ojitos de gatos con botas mi regalito: no me obedecía en la calle.

Había que retomar la decisión de entrenar y de pronto me conseguí con una publicación en IG de @atencioncanina que hizo mi día; un hermoso perrito aprobó su segundo nivel de entrenamiento, lo impresionante a mis ojos era que él mismo ERA MESTIZO! .-Si es posible? mmm! vi la oportunidad pregunté y ese mismo fin de semana teníamos cita “con el rudo entrenador de la escuela” quien  nos analizó y sus opiniones fueron muy acertadas regalito y yo teníamos un lazo de amor de humanos que requerían esfuerzo de mi parte para aceptar ciertas cosas por ejemplo: controlar la situación y ser la líder de nuestra manada, poner reglas, trazar limites en los espacios y darle su lugar de perro en el hogar. Así comenzamos fines de semana de responsabilidades y asistencias al otro extremo de la ciudad con la nena, a las clases asistimos con cada una de las personas que interactúa en su vida, su papá hasta con su tío para que tomáramos en serio el hecho de que ella estaba entrenando para ser más sociable con los demás de su especie y para ser educada, claro que ella sabe que hay una salchichitas deliciosas de premio;  cada fin de semana siento que los entrenadores asignados tenía que repetir algunas cosas debido al intercambio de representante, pero fue muy satisfactorio que al sentarnos a hablar los 3 coincidíamos en las indicaciones sugeridas y el bienestar de Regalito, al día de hoy Sentimos un cambio en ella y necesariamente en nosotros lo más importante es que estamos dispuestos a proseguir en su enseñanza porque creemos en ella y demostramos ante el mundo que la raza es una etiqueta de la sociedad pero no es garantía de la perfección; el entrenamiento si lo es.

Gracias miles Rafael y equipo de @AtencionCanina por cada minuto dedicado a nuestra #Regalito.

 








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